¡ESCUCHA!

Escultura Santo Domingo
Municipio:
Santo Domingo
Categoría:
Escultura
Artista:
Dubian Fernando Monsalve torres
Contacto:

Nombre de la obra: ¡Escucha!
Técnica: Talla sobre tierra
Dimensiones: 1.40 mt de alto x 1mt de ancho x 40cm de profundidad
Ubicación de la obra: En el municipio de Santo Domingo en la carretera hacia a Alejandría.
Herramientas: Pala, pica, azadón, güincha, recatón, palín, entre otros.


¡Escucha!
Es un llamado, es una revelación, es una montaña que escucha resiliente y nos invita a escuchar, a escucharnos con amor entre todas las especies. Nos invita a que escuchemos de nuevo en estos tiempos nuevos y sobre todo cuando nuestro planeta más nos necesita; a que escuchemos el silencio, lo sencillo, las pulsiones de la tierra y sus secretos en lo profundo, para que nos aliviemos de estar sordos y podamos escuchar el llamado a la lucha y defensa de nuestro patrimonio e identidad cultural y ambiental de nuestro territorio.
Sentir personal: He encontrado un elemento muy potente que es la tierra y he configurado en esta materia una manera de ser y crear, conmigo mismo y los demás. La talla sobre tierra es una manera de acercar a las comunidades a la reflexión y al corazón mismo de sus territorios, es una posibilidad de sanación, de catarsis y de reencontrarse con su memoria e identidad, y de reconciliarse con su historia.
Esta práctica artística resignifica, evidencia y revela el sentir en conexión con la tierra, exaltando el valor del cuidado del patrimonio ambiental, del patrimonio histórico y vivo; y también resignificando el valor de las personas que habitan un territorio, con sus oficios, saberes, tradiciones y costumbres. La talla sobre el “barranco” se hace con herramientas campesinas; con la pala, la pica, la güincha, el recatón, el azadón, entre otras, con unas herramientas que contienen unos signos y símbolos muy importantes alrededor de los campesinos, la lucha y la resistencia de los pueblos. Cuando se está al frente del barranco para intervenirlo se establece un ritual para entender lo sagrado y lo espiritual de la acción
que se lleva a cabo; se le pide permiso a la tierra; hay que tocarla con el cuerpo, con el alma; con los pies descalzos, con las manos y con el corazón abierto y dispuesto a «entierrarse». Es importante poder continuar con la transmisión de estos saberes a las comunidades, ya que involucran experiencias y vivencias, especialmente con las nuevas generaciones para que no pierdan el valor que tiene la identidad como construcción de la colectividad en los territorios, La realidad habla de que estas nuevas generaciones se alejan más de la tierra y se acercan más a nuevos terrenos; donde se vive el mundo, pero alrededor de tocar una pantalla. Tocar la tierra; volver a ella, volver a casa. Tocar la tierra como símbolo de podernos pensar mejor como humanidad y de poder retornar a ella; a lo simple, a su belleza… al encuentro con el otro, a la libertad. Con esperanza.

CORNARE

PRODEPAZ